Ola Festival Ocio Cómo controlar Ataques de IRA o RABIA

Cómo controlar Ataques de IRA o RABIA


Cómo controlar Ataques de IRA o RABIA

Cada uno de los problemas que tiene relación alguna con la ira o la rabia es más frecuente de lo que muchos piensan. Incluso a nivel profesional y psicológico, esto es más común de lo que se cree.

Pon fin y controla tu ira

Algunas personas han desarrollado ciertos hábitos que le ayudan a controlar sus ataques de ira o rabia.

Otros no tienen tanta suerte o dominio de sí mismos y tienden a dejarse llevar por lo que sienten en el momento y luego terminan arrepintiéndose, justo después de que están más calmados o calmadas.

Sin embargo, ¿cómo hacen aquellas personas que puedan manejar su irá y no dejarse influenciar por esta emoción negativa?

Posiblemente te estés preguntando si hay alguna forma de controlarlo y la respuesta a tu incógnita es si. Claro que la hay y aquí te vamos a proporcionar una serie de consejos que te ayudarán a hacerlo por cuenta propia.

Pero antes de comenzar, vamos a definir brevemente qué es la ira y qué o cuáles son las causas de su aparición en las personas.

¿Qué es la ira?

Esta no es más que una emoción, la cual está íntimamente ligada a la aceleración del ritmo cardíaco, así como también a la presión arterial y sustancias como la adrenalina y noradrenalina.

Estos son producidos por el cerebro, y enviados al resto del cuerpo de la persona.

Algunos efectos notables de la ira pueden ser:

  • Enrojecimiento del rostro.
  • Sudoración.
  • Tensión en los músculos.
  • Mayor energía corporal.
  • Respiración agitada.

Ahora bien, cada persona tiene detonantes de la ira distintos, así que no te podemos dar una causa exacta por la cual esta aparece en las personas.

Lo que sí te podemos decir que la causa de la ira puede darse dependiendo del tipo de persona, la personalidad y el carácter que este posea.

Es por ello que se han definido algunos tipos de iras como lo son:

  • La conducta agresiva.
  • Ira explosiva.
  • Ira defensiva.

Ahora bien, vamos a pasar a una serie de consejos prácticos que puedes poner en marcha una vez sientas que la ira o la rabia se esté apoderando de ti.

Consejos para controlar la ira

Consejos para controlar la ira

Evitar la acumulación de la ira y controlarla gradualmente

Por obvios motivos, llegaste a este lugar con la intención de regular y controlar tu ira, por lo que podemos deducir que no tienes esa capacidad aún.

Lo primero que tienes que saber es que no existe un método efectivo que te ayude a controlarla de una vez por todas.

Más bien tienes que ir manejándola gradualmente, hasta llegar a un punto en donde tengas mayor control de ti en situaciones estresantes.  Con esto no te estamos diciendo que suprimas tu ira porque no es nada sano.

Así como expresas que estás feliz o triste, tienes que expresar tu ira, pero teniendo en cuenta los sentimientos de los demás a fin de no dañarlos. Lo recomendable es que no acumules esta emoción y la dejes fluir a través de ti, pero manteniendo la calma y el control de tus acciones.

No pienses en ganar o perder

A nadie le gusta perder, eso es un hecho indiscutible, pero la rivalidad y la competencia siempre es sana cuando se emplea adecuadamente.

Pero en el caso de personas que no pueden controlar su ira, lo mejor es que dejen de lado la competencia y la rivalidad y se centren en ejecutar la tarea o el trabajo que se esté llevando a cabo.

 

Una persona que tiende a caer en la ira no le va a gustar perder ante una competencia, por más simple que sea. Por ello, en lugar de pensar en un ganador o un perdedor, lo mejor es centrarse en el aprendizaje de lo que se esté haciendo, así como la correcta finalización de la actividad que se esté ejecutando.

Considera la causa de tus acciones

Algunos expertos recomiendan que no se tomen decisiones cuando la persona está feliz, puesto que no es algo sensato.

Algo como esto se aplica en situaciones donde la persona está teniendo un episodio de ira. Pero en lugar de pensar en la decisión que hay que tomar, más bien hay que centrarse en lo que se hará y dirá.

Cuando estamos molestos no nos importa el qué dirán de los demás, mucho menos consideramos si nuestras palabras afectan o no a la otra persona.

En lugar de hacer  o decir algo sin pensarlo y sin importarte, piensa por un momento cómo te sentirías tú si alguien hiciera lo mismo contigo. Allí comprenderás lo que está mal y no actuarás de manera equivocada.

Evita a personas estresantes

Como último consejo, te recomendamos que evites a toda costa las personas que suelen irritarte con suma facilidad. Esto es algo que solo tú sabrás hacer puesto que sabes qué es lo que te molesta de las demás personas.

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